En la industria textil, los rodillos se utilizan en procesos como el estiramiento, teñido, estampado y acabado del hilo. Controlan con precisión la velocidad y la tensión de los hilos, asegurando la uniformidad y calidad de los textiles, al mismo tiempo que mejoran la eficiencia de la producción y reducen el desperdicio de material. Los rodillos de alta calidad son esenciales para producir textiles de alta calidad.
















